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No busques, atrae – Podcast 13

Hola, aquí Romuald y vamos con el podcast número 13.

Son las 11:03 PM, es decir, es de noche, martes. Mañana me voy a Madrid porque voy a dar la charla en el Iniciador.

La verdad es que ni me la he preparado, ni me la voy a preparar. Voy a subir ahí y voy a explicar algo rápido sobre el SEO para startups, qué es lo que yo opino. Y después dejaremos que me hagan preguntas, que es como más disfruto.

Y he pensado en dar un paseíto para refrescarme. He estado obcecado con trabajo, trabajo, y quería frenar un poco. Y, maldito de mí, me he puesto a hacer un podcast, pero es que hoy en el videocast de RomuTV me han hecho una pregunta que creo que se puede desarrollar y que tiene un concepto muy interesante y que me gustaría que pensarais un poquito en él, ¿vale? Y el título del podcast de hoy va a ser:

«No busques, atrae»

Me gusta: «No busques, atrae».

En el videocast de hoy me han preguntado: «Oye, Romuald, ¿y cómo consigues atraer clientes…?». O cómo conseguís, ¿vale? Porque ya somos un equipo. «¿Cómo conseguís atraer clientes así, con un poco de calibre gordo? ¿Cómo los conseguiste tú en los inicios?».
Y le he explicado que lo que yo hice fue aportar un valor, destacar un poco. Yo creé webs de micronicho que se pusieron por encima de empresas grandes, que cuando vieron que yo estaba por encima de ellas, les interesaba estar allí. Por eso contactaron conmigo. Eso es un poquito el resumen de cómo la gente empezó a encontrarme. Y esto es una analogía perfecta sobre lo que pienso entre las diferencias que hay con el marketing tradicional de siempre y el marketing de atracción, que es algo que nos ha traído el mundo online.

Que venga alguien a persuadirte de algo genera resistencia

Cuando digo el marketing tradicional, me refiero a la típica figura de comercial. Ahora me viene Brian Tracy a la cabeza, ¿vale? Una persona superoptimizada para convencer a la gente de que compre algo.

También me he acordado cuando era pequeño, que venía a casa de mis padres un comercial de El Círculo de Lectores, que cada mes tenías que comprar un libro, te apeteciera o no, ¿vale?

Un libro de lo que fuera, pero venían los tíos y los convencían de que compraran el libro. Al final, este convencimiento lo que hace, yo no digo que los libros fueran malos, pero que venga alguien a persuadirte de algo genera una resistencia. Genera como una fuerza opuesta. Ahora me está viniendo Newton. Cualquier fuerza que apliques tú hacia un cliente para conseguir que haga algo crea una fuerza igual, pero en sentido contrario, de rechazo, en la otra dirección.

¿Por qué?

Porque estás haciendo que alguien haga algo en un momento que a lo mejor ni se lo había planteado, no tenía esa necesidad o lo que fuera, ¿vale?

La gracia del marketing de atracción, y por eso me gusta tanto el SEO, porque permite hacer esto, permite hacer mucho mejor que el SEM, es el tema de atraer a la gente. Pensad que no debéis ser ese comercial que pica una puerta para convencer a alguien. Tenéis que ser el comercial que está delante de la puerta cuando la persona salga a buscar algo que vosotros vendéis, y se lo ofrecéis.

¿Qué es el marketing de atracción y por qué es lo mejor para generar ventas?

El marketing de atracción no genera fricción al usuario porque le estás solucionando un problema.

Que la gente te encuentre, cuando están buscando algo, es algo satisfactorio. Es algo que, coño, ¿cuántas veces yo me he puesto contento por encontrar algo que estaba buscando? Es normal.

Lo que tienes que conseguir como empresa, como freelance, como producto, como lo que sea, como web, es que la gente, cuando busque algo, te encuentre.

Lo que tienes que conseguir como empresa es que la gente, cuando busque algo, te encuentre. Clic para tuitear

Tu trabajo no es perseguirlos, acosarlos y hacerles retargeting hasta el infinito para que te compren algo. Porque, aunque tu producto sea la hostia —y esto es lo bonito de Internet, esto es lo bonito del mundo—, habrá alguien ahí fuera con un producto tan bueno como el tuyo pero que en vez de forzar les estará solucionando un problema. Estarán ahí cuando los necesiten. Y aunque vuestro producto sea igual, la sensación que va a tener el consumidor o el usuario va a ser muchísimo mejor en aras de esa otra empresa que no es un grano en el culo.

Entonces vosotros, como bloggers o como lo que sea, esto lo tenéis que aplicar a todo.

¡No tenéis que suplicar por el e-mail de nadie! ¡No tenéis que intentar convencer a un cliente! ¡No tenéis que avasallar con pop-ups para que hagan algo, para capturar un link! ¡No! Lo que tenéis que hacer es que a esa gente le den ganas de que os den vuestro email. Porque les estáis solucionando algo, les estáis aportando algo que necesitan. O les estáis entreteniendo. A la gente, cuando tiene un rato libre, también le gusta que le entretengan.

¿Tu web intenta convencer o atrae?

Quiero que hagáis ese pensamiento. Quiero que os preguntéis si realmente en vuestra web estáis intentando convencer o estáis consiguiendo atraer. Y que tengáis muy claro que los segundos, los que atraen, son los que van a ganar esta carrera del marketing online. Esta carrera que nos pone a todos en la misma casilla de salida.

Así que dejad de perseguir, atraed, que convertiréis más. Y cualquiera que esté ahí fuera lo sabe. Cualquier que se dedique a esto sabe que el tráfico orgánico convierte mucho más que el tráfico de pago. ¿Por qué? Porque la gente busca antes de encontrar algo.

Así que, bueno, esto es el podcast que quería hacer hoy o audiocast o como se llame.

Nada, espero que os haya gustado, espero que os haya hecho reflexionar un poquito. Que a partir de ahora seáis de los que atraen y no de los que persiguen.

¡Mira! Es que esto es precioso. Ahora mismo me he acordado también de un caso buenísimo que me pasó esta semana. Estaba con mi hijo, tomándome un café, fue el fin de semana pasado, era sábado por la mañana. Y mi hijo estaba corriendo detrás de unas palomas. De hecho, le hice una foto. Va a ser el fondo del audiocast de hoy. Estaba persiguiendo unas palomas, superdivertido el tema. Entonces él se reía, y yo me reía, todo muy bien, pero le dije: «Cariño, ven, ven. ¿Qué estás haciendo?». Y me dijo: «Pues persiguiendo a las palomas». Digo: «¿Qué pasa? ¿Qué las quieres tocar?». Y me dijo: «Sí». Digo: «Pues, cariño, corriendo no vas a tocar las palomas. Persiguiéndolas no las vas a tocar. ¿Sabes lo que tienes que hacer? Atraerlas. Tienes que tirar pan en el suelo y ya verás como vienen». ¡Y es así! ¡Es así!

En el mundo online, toda la gente, imaginaos que son palomas. Debéis ser la persona que está tirando pan al suelo y vendrán hacia vosotros. No seáis el que corre detrás de las palomas, que no las vais a pillar. No las vais a pillar. Y menos cuando alrededor vuestro habrá gente que está tirando pan. ¿Lo veis lo que quiero decir?

Bueno, pues ya está. Espero que os haya gustado este audiocast. Que sepáis que ya somos más de 100. Ya somos unos cuantos, ya somos unos cuantos furiosos. Tengo un poco de reticencia, llamarnos furiosos ya. Porque si vamos a ir creciendo, furiosos a lo mejor queda un poco así cutrillo. Bueno, ya me decís qué os parece. Y, que sí, que no somos miles, ni decenas de miles, ni centenares, ni millones todavía, pero esto hay que empezar a tomárselo en serio. ¡Qué bonita está la luna hoy!

Pues nada, chicos, chicas, nos vemos. Un placer que estéis ahí escuchándome. Hasta la próxima. Chao.

¿Sabéis? Ya se me ha ocurrido de qué hablar en el siguiente podcast. Sí, señor. Os va a gustar, porque será un poquito más técnico. Explicará cómo hacer ese marketing de atracción. Os explicaré cómo concebimos nosotros el tema de la fase de intención y la fase de transacción. Lo bonito. O sea, el pastel tan bueno que hay en la fase de intención.

Venga, ya está, que me lío. Un abrazo. Chao, chao.